Jugar i jugar castellà


De parques infantiles a Espacios Familiares
marzo 15, 2013, 12:18 pm
Filed under: Propuestas Jugar i Jugar

Cuando nos encontramos con vosotros en directo, en las charlas y talleres, hay un tema del que solemos hablar y debatir. Se trata de los parques infantiles, ya hace tiempo que teníamos pendiente compartir con vosotros en el blog nuestra visión sobre los parques y espacios de juego al aire libre pensados para los niños. No nos vamos a andar con rodeos, desde siempre, nos han parecido espacios artificiales y un poco desangelados.

Por definición, un parque o patio escolar debería tener árboles y zonas verdes y tendría que ser un espacio que no indique a los niños cómo jugar, sino un sitio con estructuras y recursos que satisfagan diferentes necesidades e intereses. Hay niños que necesitan trepar, pero otros necesitan refugiarse, otros practican el equilibrio y otros en cambio prefieren observar y escuchar cómo juegan los demás… una estructura o espacio bien diseñado y bien pensado permite que todo esto ocurra de manera natural sin que nadie se sienta en desventaja respecto a otros y un sitio así también permite que fluya la comunicación entre niños de diferentes edades, padres y abuelos.

Yendo un poquito más lejos y haciendo eco de las palabras del maestro Francesco Tonucci, podríamos decir que los parques, como tal, son un invento para excluir a los niños de la vida de los adultos, para apartarlos de los espacios públicos y que estén concentrados en un sitio aparentemente seguro y sin “molestar” a otros adultos que no sean sus padres, abuelos o canguros.

Si reflexionamos al respecto, el sentido común nos permitirá ver que los niños y niñas necesitan justo lo contrario, ellos quieren ver a los adultos, convivir con ellos y observar como se relacionan, es su forma de aprender cómo funciona la sociedad y de identificar los posibles peligros de su pueblo o ciudad porque cuando son pequeños los adultos estamos dispuestos a acompañarlos, pero llega una edad en que ellos prefieren tener autonomía y desplazarse solos pero como no los hemos visto nunca desenvolverse solos, nos abordan los miedos.

Tenerlos apartados en un parque que además les dice cómo tienen que jugar: por el tobogán hay que deslizarse sentado, en el columpio hay que columpiarse y preferiblemente también sentado, en el caballito hay que ir hacia delante y hacia atrás… digamos que el espacio para el juego libre y espontáneo que tanto defendemos y del que tantas veces hemos hablado, en los parques tradicionales queda anulado.

Probablemente, y volviendo a referirnos a Tonucci, lo mejor sería que los parques no existieran, porque los niños para jugar necesitan bien poca cosa, pero la realidad es que los parques son una necesidad que hemos creado socialmente y eliminarla por completo es muy difícil, así que ¿por qué no empezar por crear, en lugar de parques, espacios familiares bien pensados?

Podríamos extendernos mucho en cómo influyen los parques en el juego infantil, pero mejor que eso será que os recomendemos un libro que define justo lo que nosotras pensamos sobre los parques: La ciudad de los Niños de Francesco Tonucci, o mirad esta entrevista que le hicieron a finales del año pasado en la Escola dels Encants.

En nuestro país, los espacios familiares prácticamente no existen, lo que abunda son parques infantiles poco “creativos” y eso está ligado a varias cosas, por un lado tenemos que quien se encarga de los espacios de juego para los niños en los pueblos y ciudades es el ayuntamiento, algunos tienen suerte y cuentan con regidores que saben qué es un niño y cuáles son sus necesidades y apuestan por espacios al aire libre creativos, amplios y bonitos y algunos incluso están integrados en la vida cotidiana del pueblo, es decir, que es un espacio frecuentado por adultos y niños. Muchos otros, (la mayoría), se limitan a instalar los juegos que cumplen la normativa y que son más económicos y de menor mantenimiento y así, vayamos donde vayamos, encontraremos más o menos los mismos parques y patios escolares con los mismos juegos, como si de franquicias se tratara.

Por suerte, no en todo el mundo se conciben los espacios públicos para familias de la misma forma y lo hemos descubierto gracias a Playscapes, el mejor escaparate que conocemos para acercarnos a todo lo que se hace, principalmente en estados unidos, pero también en otros sitios del mundo, sobre este tema. Hace 6 años que en su blog comparten sus descubrimientos, algunos son verdaderas maravillas de diseño, arquitectura y creatividad. Su motivación para crear el blog os acercará a su filosofía:

”Porque es difícil encontrar información no comercial sobre espacios de juego. Y me parece frustrante.”

“Porque un espacio público de juego no tiene que costar un millón de dólares y venir en una caja. De hecho, es mejor si no es así.”.

“Porque los parques infantiles están insuficientemente reconocidos como un medio artístico.”

“Porque a todo el mundo le encantan los parques.”

No dejéis de visitarlo, estamos seguras que os sorprenderá. Aquí os dejamos una pequeña muestra de espacios que nos han gustado, algunos están en medio de la naturaleza y otros integrados en la arquitectura urbana:

Navigating Dreams, Beam Camp and Matthew Springett Associates, Strafford New Hampshire USA, 2012

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Chop-Stick, VisionDivision, Indianapolis, USA, 2012

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chop stick

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Thoughts on Playground Preservation, Central Park, New York City

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Cow Hollow School Natural Playscape, San Francisco California, Surface Design, 2010

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Loose parts on the Playground, Now and Then

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Play Tents Community Art Installation, Noa Meir and Tali Buchler, Zichron Yaakov, Israel, 2012

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Primary Structure, Jacob Dahlgren,Wanås Sweden, 2011

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More Playground Crochet from Toshiko Horiuchi MacAdam

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El juego de los bebés
marzo 1, 2013, 9:44 am
Filed under: Artículos de otros, Bebés

irina

Janet Lansbury ha actuado y sido modelo desde hace muchos años, pero su verdadera vocación la encontró al ser madre, cuando buscando orientación sobre crianza conoció el trabajo de Magda Gerber.

De eso ya hace 17 años y desde hace algunos años se dedica a impartir clases para padres centradas en los primeros años de vida de los bebés.

Ya hace un año que seguimos su blog y aportaciones en el facebook y es fascinante la cantidad de información y recursos que en él comparte, así que os recomendamos mucho visitarlo con calma.

Esta es una traducción del post Infant Play – Great Minds At Work (Captured On Video!), un post que explica el juego de los bebés y que además va acompañado de un vídeo que muestra un ejemplo de juego libre en dos etapas de desarrollo diferentes. La primera parte del vídeo es fantástica y en la segunda, cuando está jugando con puzzle, más que el propio juego que realiza, lo que reconocemos como valuoso, es la concentración, postura y libertad con la que lleva a cabo la actividad.

Nos han gustado especialmente los dos primeros párrafos del post porque nos sentimos muy identificadas con nuestro propio proceso en el descubrimiento de la importancia del juego libre en los bebés y niños mayores.

El juego de los bebés – Grandes mentes trabajando (captado en vídeo).
(Traducción).

He observado a cientos de niños durante más de diecisiete años y me siento cómoda diciendo que tengo una idea de su mundo, pero continúo sintiéndome incómoda cuando describo el “juego infantil” a los demás. Tengo la sensación de que las personas piensan, “Oh sí, claro, los niños jugando”. Pero en realidad, desde que el bebé tiene solo unas semanas, incluso días, puede acompañarse y convertirse en hábito la alegría interior que impulsa el juego. Y cuando aprendemos a reconocer, valorar y facilitar que este elemento inestimable en la vida de un bebé ocurra, se nos reservan sorpresas increíbles.

Los momentos de juego de un bebé pueden parecer muy aburridos a los ojos de los adultos. Nos sentimos obligados a entretenerlos (como yo lo hice), o creer que es necesario mantenerlos estimulados con movimientos continuos en soportes y asientos infantiles. A decir verdad, desperdiciamos nuestra energía ‘ocupando’ el tiempo de un bebé porque en nuestro afán, socavamos su deseo natural de iniciar sus propias actividades y absorber el mundo con sus propios recursos.

Los bebés son autodidactas y lo que realmente necesitan (y aporta enormes beneficios para el desarrollo, como se verá en el video) es el tiempo, la libertad y la confianza de poder “ser”.

Los adultos olvidamos que para ellos cada detalle del entorno, por mundano que parezca, es nuevo y estimulante – cada forma, contraste, sonido, incluso el más mínimo movimiento es fascinante. La vida es un patio de recreo: los bebés están “jugando” cuando miran a su alrededor, escuchan, sienten y huelen el aire, cuando tienen la libertad para alcanzar, agarrar, girar sus cuerpos, y pensar … pensar … pensar. (¿No te encantaría saber lo que los bebés están pensando?)

La primera vez que me di cuenta de que mi hijo estaba “jugando” sobre el cambiador, él tenía nueve días. Estábamos a punto de terminar el cambio de pañal y observé que estaba mirando una sombra en la pared, absolutamente absorto. Respiré profundamente, me contuve de interrumpir… y esperé. Cuando por fin me miró dos o tres minutos más tarde, le pregunté: “¿Quieres que te coja?” Y cuando sus ojos parecían decir: “Sí”, así lo hice.

Si respetamos estos momentos íntimos e importantes sin interrumpir, sentaremos las bases que permitirán que esos momentos de juego cada vez sean mayores hasta llegar a horas cuando se hacen mayores.

Un bebé es más participativo y aprende mejor cuando se confía en su propia agenda en lugar de responder a la nuestra. Cuando los bebés son “los escritores, directores y actores principales” de su tiempo de juego, palabras textuales de la experta Magda Gerber, se desarrollan fuertes capacidades cognitivas y se nutren de forma natural sus habilidades para explorar, imaginar y crear.

Nuestra función es diseñar un espacio seguro con unos cuantos juguetes y objetos simples, teniendo en cuenta que el placer sensorial que brinda la naturaleza siempre es preferible. Asegurémonos de que el bebé puede moverse libremente, al principio, recostado sobre su espalda y después debemos liberarnos de todas las expectativas (un reto interesante), y permitir que nuestro bebé haga lo que desee hacer.

Los objetos simples de formas poco definidas son los mejores para poner a su alcance, al igual que bolas de todos los tamaños, las servilletas de algodón, las grandes cadenas o anillas, cubos y bols para apilar, muñecas sencillas para bebés, etc. (Os recomendamos observar los ejemplos de materiales que se muestran en el vídeo.) A medida que el bebé comience a gatear o caminar por sí solo la selección puede ampliarse con estructuras para trepar y otros materiales, siempre teniendo en cuenta que queremos fomentar el aprendizaje activo, dirigido por el propio niño, confiando en su capacidad para resolver problemas y permitiendo la experimentación creativa en lugar de querer que “haga las cosas bien”.

Puesto que una imagen vale más que mil palabras (y ya llevo 600), vamos con el vídeo:

La primera sección es un bebé de cuatro meses y medio jugando al aire libre. Después observaremos al mismo niño con dos años de edad centrado en un rompecabezas. Se trata de un niño que pasó sus primeros años explorando libremente entre siestas, comidas y cambios de pañal. Nunca fue dirigido, nunca nadie le enseñó “cómo” se debía jugar. Fue interrumpido sólo cuando era absolutamente necesario.

A los ocho años, este niño sigue siendo un alegre aprendiz independiente.